¿Quién no ha sentido en su juventud el impulso de plasmar sus sentimientos en un papel, la necesidad de expresarse mediante un poema, una frase, un relato o una reflexión? Posiblemente, nadie haya escapado a ese proceso. Sin embargo, para muchos todo comenzó y terminó ahí. Pero para otros esa llamita continuó encendida y de una u otra manera sigue iluminando la ilusión por escribir. Algunos han convertido esa ilusión en un hábito e incluso pueden haber publicado un libro. La mayoría permanecen en ese limbo de sombras en el que no aciertan a dar los pasos debidos.

Para ese colectivo se crearon los Talleres de escritura.

No hay un método único ni infalible a la hora de escribir un guion. Ni una novela.

Cada escritor es un mundo personal y peculiar.

Un taller no puede inculcar dones ni crear genios.

A juntar letras se puede aprender muy rápido. A escribir, puede que nunca.

En un Taller de escritura se orienta, se debate, se ensaya, se propone. No se dictan dogmas inamovibles, no se marca un único estilo. Por el contrario, se estimula la creatividad personal y se trazan senderos.

En Grano de arena contamos con experiencia en la participación, tanto a nivel de alumnos como a nivel docente, en diversos talleres de escritura. Una decena de novelas publicadas, más de treinta guiones de teatro, cortometrajes y documentales, añadidos a un contacto directo desde hace décadas con el ámbito de la literatura en sus variadas vertientes, avalan nuestra trayectoria.

En definitiva, un taller de escritura es el laboratorio en el que se mezclan ideas y talentos que salen a la luz en forma de palabra escrita. La llave que puede abrir proyectos donde tan sólo había inquietudes.